Tomar
La historia de Tomar está estrechamente ligada a la de la Orden del Temple. La ciudad ha crecido a los pies de la colina donde el Gran Maestre de la Orden, Gualdim Pais, fundó un castillo en 1160.
El principal monumento de Tomar está constituido por el Castillo y por el convento de Cristo, edificados sobre la colina que domina la ciudad. Del castillo primitivo (siglo XII) quedan aún las murallas que rodeaban la fortaleza y el alcázar con su torre del homenaje así como el templo de planta circular, con el altar mayor en el centro de una capilla octogonal según el estilo romano en rotonda tan apreciado por los templarios. El Infante D. Enrique añadió a la iglesia primitiva la nave manuelina con su magnífico pórtico.
El lugar sobre el que se eleva el castillo de los Templarios fue bautizado en 1190 con el nombre árabe de Nabaô, donde Gualdim Pais acababa de repeler un ataque musulmán. Después de haber intentado retomar Silves (en el sur de Portugal), el emir de Marruecos, al frente de una gran armada apoyada por las tropas de los reyes andaluces, había avanzado hacia el norte, había atravesado el Tajo, había llegado a Santarém donde se encontraba el rey Don Sancho y había conquistado Torres Novas y Abrantes. Se disponía a hacer lo mismo con Tomar pero, después de seis días de asalto, los templarios aún mantenían férreamente el castillo, donde se había refugiado la población. Los asedios causaron terribles pérdidas a los Moros, principalmente cuando éstos consiguieron forzar la puerta sur del castillo y entraron a millares en el recinto exterior. Lanzando un contraataque inmediato, los cristianos los repelieron con tal ímpetu e hicieron tantos cortes entre sus enemigos que la puerta tomó el nombre de "puerta de la sangre".
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La construcción del castillo fue en gran parte realizada a partir de piedras extraídas de la ciudad destruida de Além da Ponte (el "Selium" romano), sita al borde del Nabao - algunas de entre éstas que han conservado inscripciones son fácilmente reconocibles. Describiendo un pentágono de forma irregular, la fortificación es el fruto de una arquitectura militar avanzada para la época, que podemos encontrar en Tierra Santa donde probablemente se inspiró Gualdim Pais. Dos recintos de murallas - uno exterior y el otro protegiendo la torre del homenaje - y la utilización conjunta de torres redondas y cuadradas son los testimonios, al igual que la maravillosa rotonda del convento, de la inspiración oriental.
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El patio del castillo va desde la Puerta del Sol hasta la Rotonda, situada al noroeste. En la parte más elevada de la colina, el recinto de la torre del homenaje está marcado por muros de gran altura de donde emerge la propia torre. En el suroeste, en el extremo de otro tramo de muralla (hoy desaparecidas), se eleva la torre de la Condesa. Otras dos murallas que se extienden hacia el suroeste están reforzadas con torres y torres de ángulo de formas variadas. La diversidad de las formas y los volúmenes, el juego de perspectivas entre el patio de la torre del homenaje y el recinto exterior, los ajimeces, los arcos, los merlones adornados con cruces, el paisaje boscoso de alrededor, todo ayuda para hacer de este castillo un monumento extraordinario y reconocido como tal por la Unesco.
La Charola del castillo de Tomar
Originaria de finales del siglo XII, principios del XIII pero integrada en el convento de Cristo, la Rotonda (la Charola) era primitivamente la capilla de los templarios.
Ocho pilares soportan una construcción octogonal de dos plantas coronadas por una cúpula; un deambulatorio con bóveda anular separa este octógono del polígono exterior de 16 lados. La decoración - estucos, paneles pintados, estatuas - data de principios del siglo XVI. Esta rotonda responde pues al tipo de edificios templarios de planta centrada pero su organización es una interpretación original de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén.
Consolidada en el exterior por contrafuertes macizos acabados sobre una terraza almenada, no desentonaba nada en el seno de la fortaleza templaria, de la que formaba parte como torre de guardia.







